Lo que parecía ser una mañana habitual, con las esperadas negociaciones sobre el texto de la Reforma Laboral, en el Senado de la Nación de pronto todo se alteró cuando se desató un furioso incendio en el despacho del cuarto piso de la senadora chubutense por el PRO, Andrea Cristina.
Las llamas consumieron por completo la oficina. Los primeros indicios atribuyen el siniestro a apuntó a un desperfecto en una pava eléctrica. Afortunadamente, el fuego quedó controlado por el cuerpo de bomberos de la Policía Federal y no se extendió a otras áreas.
Aunque, la momentánea interrupción duró pocos minutos, “La actividad legislativa no sufrió alteraciones y la reunión de labor parlamentaria programada para esta tarde se mantiene sin cambios”, aseguraron desde el Palacio Legislativo. De hecho, mientras los bomberos subían y bajaban por las escaleras y las mangueras cruzaban el cuarto piso, el movimiento institucional siguió. El cuadro se volvió una rara postal rara, la urgencia del operativo en un sector del edificio y, a pocos metros, el trajín de reuniones y conversaciones para ordenar el temario. En el Senado, el foco siguió puesto en el tratamiento de la norma y en el formato de la sesión extraordinaria.
En ese marco, la discusión política no se detuvo y el oficialismo buscó sostener los acuerdos generales ya conversados con sectores dialoguistas. Las diferencias más delicadas aparecen donde cada bloque intenta proteger su interés en la letra fina del texto. En ese juego, también empezó a mencionarse la eventual caída de la cuestión Ganancias como una pieza que despierta interés transversal.