Chubut - Patagonia - Argentina 19 de Jul de 2024

La pobreza trepó al 55,5% en el primer trimestre y la indigencia al 17,5%


La pobreza aumentó al 55,5% de la población en el primer trimestre de 2024, de los cuales un 17,5% es indigente. Así lo revela el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). Extrapolado a la población de los 31 aglomerados urbanos, eso implica que alrededor de 25 millones de argentinos son pobres, de los cuales cerca de 8 millones se encuentran en estado de extrema pobreza, por debajo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).

El desglose de los últimos datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) muestra que en el cuarto trimestre de 2023 la pobreza ascendió al 44,8%, mientras que la indigencia trepó al 13,8%. Pero en diciembre, tras la devaluación del 54% del peso, la primera escaló al 45,2% y la segunda al 15,4%.

“La inseguridad alimentaria total para áreas urbanas relevadas por la encuesta del ODSA-UCA, alcanza al 24,7% de las personas, al 20,8% de los hogares y al 32,2% de los niños, niñas y adolescentes. Por otra parte, se encuentran en una situación aún más grave, con inseguridad alimentaria severa el 10,9% de las personas, el 8,8% de los hogares y el 13,9% de los niños, niñas y adolescentes (NNyA)”, revela el informe.

El 20,6% de los hogares sufre de ineficiencia alimentaria

En Argentina, el 20,6% de los hogares sufren insuficiencia alimentaria, y totalizan cerca de 3,7 millones de viviendas, que albergan a unos 11 millones de habitantes. Estos elevados valores de privaciones alimentarias que sufre la población buscan ser compensados por diferentes acciones del Estado.

“Considerando a los niños, niñas y adolescentes, el 42,6% de ellos reside en hogares que reciben la AUH+Tarjeta Alimentaria, el 50% asiste a comedores escolares, el 36,7% recibe caja o bolsones de alimentos de comedores y el 11,1% recibe caja o bolsones de alimentos de comedor no escolar; sumando en muchos hogares más de un beneficio”, indica el informe del ODSA-UCA.

En el relevamiento también se hace foco en la situación educativa, y en ese aspecto se destaca el dato de que el 23% de los niñas y niños de entre 3 y 5 años no asiste a establecimientos educativos formales, el 0,4% de los que tienen entre 6 a 12 años no va a la escuela primaria, el 9,1% asiste con sobre edad a la escuela primaria y el 35,3% de los jóvenes de 18 a 29 años no terminó la secundaria.

“Estos indicadores expresan valores adversos a pesar de que el sistema general de gestión pública (80,7% de los alumnos de menos de 18 años) se ve fortalecido por la acción de la gestión privada (12,6% en establecimientos privados laicos y 6,8% en establecimientos religiosos)”, se especifica.

Al poner la lupa en el mercado laboral, el sondeo revela que “el 32,5% de los ocupados son trabajadores que residen en hogares en situación de pobreza, el 30,9% de los ocupados trabaja en la economía social y, al considerar a la población económicamente activa el 26,5% tiene un empleo precario y el 24,3% un subempleo inestable”.
Como contracara a un contexto de deterioro creciente en la Argentina de los últimos años, se consigna que los índices de mortalidad infantil registraron mejoras entre el 2005 y el 2022, aunque el panorama es dispar y depende de en qué provincia se ponga el foco.

“La tasa de mortalidad infantil, de menores de 1 año y de menores de 5 años, presenta una mejora general a través del tiempo, 2005 a 2022, pero una mayor heterogeneidad entre la situación de cada una de nuestras provincias. En general, al considerar los datos por provincias, se observa que los altos niveles de mortalidad infantil tienden a correlacionarse con altos niveles de indigencia monetaria”, revela el informe.