Chubut - Patagonia - Argentina 16 de Abr de 2024

ESQUEL

Comenzó el debate oral y público por el homicidio de «Cobi» Villarroel


Las teorías del caso de la Fiscalía y de la Defensa quedaron expuestas ante el jurado popular, al inicio de la primera jornada de debate oral y público por el homicidio de Héctor Fernando Villarroel, conocido como Cobi.

El fiscal Fidel González explicó que luego de escuchar la versión de los testigos y de conocer los resultados de las pericias realizadas, llegó a la conclusión de que la muerte se produjo por que sí, matar por matar. La defensora Valeria Ponce sostuvo que su defendido fue atacado y reaccionó creyendo que estaba en riesgo su vida, pero se equivocó al defenderse, lanzó “el puntazo” a Villarroel siendo que el que lo había atacado era la persona que estaba al lado de la víctima.

Previo al ingreso de jurado a la sala, la Defensa pidió al juez que no se permita que ningún testigo vista ropa impresa con imágenes y consignas alusivas al caso, ni lleve carteles, para evitar que con esto ejerza algún tipo de condicionamiento en el jurado. El juez José Luis Ennis, hizo lugar al pedido.

La Fiscalía planteó su teoría de toda falta de justificación para cometer el crimen. Mató porque sí. El domingo 23 de octubre de 2022, hubo festejos para celebrar el triunfo de River Plate. Cobi estuvo participando de esos festejos y al finalizar se dirigió a su casa. Antes de llegar decidió quedarse con unos vecinos que también estaban festejando, su mujer y los chicos fueron a la casa, ella iba a preparar de comer.

Fernando Villarroel (Cobi) estaba con otros detrás del paredón cuando se acercaron otros tres jóvenes, uno con una tumbera, un chico de 16 años portando un cuchillo y el imputado. Increparon a la familia que estaba adentro. La única mujer de la casa salió para pedirles que terminen con la agresión, que adentro había menores. Les pidió que dejen de disparar y tirar piedras. Tres de los hombres que estaban en el patio salieron a la vereda a pedio que la agresión se calme. Otros tres quedaron del lado de adentro del paredón, uno de ellos era Cobi.

En ese momento, de acuerdo al relato del fiscal, el imputado se separó del grupo que estaba en la calle, se dirigió al paredón y directamente le dio una puñalada a Villarroel y lo mató. Lo mató porque sí, sostuvo González. La puñalada entró próxima a la tetilla izquierda, llegando al corazón. El fiscal indicó que esto se probará con el testimonio de los testigos presenciales y el de los peritos que aplicaron método científico para reconstruir el hecho. Indicó que en su momento se explicará al jurado por qué la Fiscalía descarta que haya legítima defensa, como sostiene la Defensa.

“Hay una familia presente que está reclamando justicia, que está destrozada”, sostuvo González refiriéndose a los familiares de la víctima que estuvieron presentes en cada instancia del proceso y que también están en el debate.

La defensora Valeria Ponce se refirió a su defendido por el nombre de pila. “Adrián fue agredido, se defendió y al momento de defenderse cometió un error, jamás quiso matar a Fernando”. Lo describió como un joven de 19 años, que hacía las cosas que hace cualquier joven de su edad.

Dijo que aquel día lo invitaron al barrio Matadero a ver el partido, concurrió a un domicilio, se reunió con amigos y cuando se disponía a regresar al Baden porque tenía que trabajar al día siguiente, se encontró con una pelea de dos grupos en ese barrio.

“Ese enfrentamiento de personas en su mayoría adultas, un problema que no lo involucraba a el sino que era entre otras dos personas, desencadenó un hecho en el que ni Adrian ni Fernando tenían ningún motivo para enfrentarse”, planteó Ponce.

Sostuvo que se trataba de un grupo grande de personas que habían estado bebiendo alcohol y que esa ingesta originó la pelea. “Se enfrentaban, se arrojaban piedras y botellas”. La defensora dijo que en un momento dado, su defendido fue acercado al paredón, que lo agredieron, que recibió una lesión en la espalda, preso del miedo y la desesperación cuando intentaba defenderse agredió por error a la persona que estaba al lado de su agresor.

“Tiró el puntazo pero jamás pensó que podía quitarle la vida. Pensó que estaba en riesgo su vida y se equivocó. También para el cambió su vida desde este suceso”, dijo la defensora pública.